La configuración actual del mundo es resultado de la globalización que, a pesar de los movimientos que surgieron hace algunos años en su contra, ha acabado por implantarse de manera natural aunque agresiva en toda la zona occidental del planeta. Agresiva porque una de las consecuencias más directas ha sido la concentración del poder económico en unas pocas multinacionales. Esta lista la componen unas 200 empresas que controlan la mayor parte de la producción y que emplean un gran volumen de mano de obra. Con este control casi monopolístico sobre las economías mundiales se podría pensar que estas multinacionales tienen poder absoluto para actuar sin seguir las normas éticas y responsables de cualquier corporación. Sin embargo, los clientes tenemos una serie de mecanismos que nos aseguran que los productos que consumimos están elaborados siguiendo unos principios básicos de respeto a los empleados y su entorno.
El sello Fair Trade certifica que los productos que lo obtienen se ajustan a las normas del Comercio Justo. Fairtrade Labelling Organizations International (FLO) controla todo el proceso productivo prestando atención tanto a la actividad administrativa y económica de la empresa como a los procesos productivos. Con este sello, el cliente tiene la seguridad de que el precio permite al productor vivir de su trabajo de una manera digna, estableciendo un precio mínimo que siempre se encuentra por encima de las cotizaciones en Bolsa de la materia prima en cuestión. El respeto a los derechos laborales y al medio ambiente son requisitos indispensables para lograr este reconocimiento. Por una parte, el empresario está obligado a respetar los convenios de la Organización Internacional del Trabajo, permitir la libertad de asociación y se le prohíbe usar mano de obra infantil o esclava. Por otra, se deben proteger los espacios naturales vulnerables, manejar de manera segura los residuos y prohibir el uso de los pesticidas más agresivos así como de productos genéticamente modificados. Este sello lo poseen algunos productos de empresas como Ben & Jerry’s, Starbucks, Eroski o Cafés Saula.
Human Rights Watch es una organización no gubernamental que elabora informes detallados sobre la situación de los derechos humanos en todo el mundo y realiza la función de denuncia y control de las actividades de las multinacionales. Uno de los casos destapados por HRW fue el uso de mano de obra infantil en las plantaciones de caña de azúcar de El Salvador, país que tiene establecida la edad mínima laboral en 18 años para trabajos peligrosos. Sin embargo, el informe relativo a esta campaña indicaba que en 2004 entre 5.000 y 30.000 menores usaban machetes y cuchillos afilados en una jornada de nueve horas bajo el sol. HRW informó que este azúcar después era comprado por grandes empresas como Coca Cola que usaba la materia prima para la producción de la bebida en una de sus fábricas.
En 2010 la organización destapó otro episodio de violación de derechos humanos, en este caso, relacionado con las plantaciones tabaqueras de Kazajstán. En el informe Trabajo infernal: Explotación de los trabajadores migrantes del tabaco en Kazajstán denunciaba que algunos empleadores confiscaron los pasaportes de sus empleados quienes además no cobraban con regularidad e incluso eran estafados en los pagos. En el mismo informe se documentaba como práctica habitual el uso de mano de obra de niños de diez años que se veían expuestos a todo tipo de pesticidas y a altas dosis diarias de nicotina. Las conclusiones de esta investigación se trasladaron a la empresa Philip Morris, que se comprometió a tomar medidas para erradicar estos abusos.
SETEM es otra de las organizaciones no gubernamentales que han destapado casos de explotación laboral por parte de esas empresas que todos conocemos. Recientemente ha coordinado la campaña Ropa Limpia que denuncia las precarias condiciones en los talleres textiles en Tánger, proveedores de grandes firmas internacionales como Inditex, Mango, Mayoral o El Corte Inglés. El informe publicado habla de jornadas laborales de hasta 12 horas durante seis días a la semana y salarios que no superan los 200 euros al mes, ocasionalmente llegando a menos de 100 euros mensuales. Las trabajadoras más jóvenes, por debajo de 16 años, reciben un salario de 0,36 euros por hora al ser consideradas aprendices. Ese informe también denuncia abusos verbales y físicos, arbitrariedad en la contratación y el despido, medidas disciplinarias desproporcionadas y obstáculos a la acción sindical.
Otra de las campañas de SETEM denunciaba que las cajas de ahorro vascas vulneraban derechos humanos y medioambientales mediante sus participaciones económicas en empresas relacionadas con casos de corrupción urbanística, contaminación marítima o fabricación de armas.
El periodismo de investigación también es una buena fuente para descubrir estos casos de explotación. A finales del año pasado se difundió una serie de reportajes realizados por un periodista para Bloomberg TV donde se descubría que Victoria’s Secret, una de las firmas de lencería más famosas del mundo, utilizaba algodón cultivado por niños en Burkina Faso. Para la elaboración de estos reportajes el periodista siguió a Clarisse Kambire de 13 años durante seis semanas y entrevistó a otros niños de la zona. Así, se descubrió que más de la mitad de los chicos no estaban escolarizados, requisito indispensable para obtener el sello de comercio justo del que presumía el algodón, y que algunos ni siquiera cobraban por su excesivo trabajo.
Otra investigación periodística dio como resultado El libro negro de las marcas de Klaus Werner y Hans Weiss, publicado en 2004. Fue una de las primeras veces que se oyó hablar del comercio y extracción del coltán, mineral usado en todos los dispositivos que necesiten una batería para su funcionamiento como móviles o portátiles y causante de conflictos armados en países africanos. También se detallan casos de explotación laboral en fábricas de juguetes proveedores de Disney y de acoso sexual de empresas textiles en el continente asiático.
Pero las ONG también tienen sus propios órganos externos de control. En España el organismo de control más conocido es la Fundación Lealtad que analiza la transparencia de las actividades de las organizaciones no lucrativas. Para realizar su análisis la fundación tiene en cuenta diversos aspectos de las organizaciones como la presentación de las cuentas anuales, principios de planificación y seguimiento de las campañas, el control en la utilización de los fondos o la pluralidad en la financiación. Los resultados se publican bajo el nombre Guía de la Transparencia y Buenas Prácticas, en la que participan 150 entidades y que puede consultarse en esta dirección http://www.guiatransparenciaong.org/guiaong/ong Sin embargo, no está exenta de críticas puesto que se basa en datos aportados por las propias ONG, sin realizar investigaciones independientes.
Los mecanismos de control, como se puede ver, son diversos. Aún así, estos mecanismos ejercen más labores de denuncia que de penalización.
Mientras no exista un cuerpo legislativo fuerte y global que garantice de manera efectiva los derechos laborales y medioambientales de los trabajadores en todo el mundo, no se podrá acabar con la mentalidad empresarial propia de estas industrias para las que importa más la reducción de los costes económicos que el respeto de los derechos fundamentales de sus empleados.
Escrito por Celia Zaragoza
Fotografía extraída de http://www.hrw.org. Niño en una plantación de tabaco en Dostyk, Kazakhstan
>Más información
Informe Human Rights Watch sobre plantaciones de caña de azúcar. Oídos sordos, junio de 2004 http://www.hrw.org/es/node/12121/section/
Trabajo de Human Rights Watch sobre plantaciones tabaqueras en Kazajstán, julio de 2010 http://www.hrw.org/es/news/2010/07/14/kazajst-n-enga-o-y-explotaci-n-para-los-trabajadores-migrantes-del-tabaco
Informe de SETEM Moda española en Tánger: trabajo y supervivencia de las obreras de la confección, enero 2012 [pdf]
http://www.ropalimpia.org/documentos/publicaciones/Moda-espanola-en-Tanger.pdf
Informe de SETEM Las cajas de ahorro vascas: análisis de impactos sociales y medioambientales [pdf] http://www.setem.org/media/pdfs/CajasdeAhorrosVascas.pdf
Reportaje de Bloomberg sobre el algodón cultivado en Burkina Faso, diciembre 2011 [en inglés] http://www.bloomberg.com/news/2011-12-15/victoria-s-secret-revealed-in-child-picking-burkina-faso-cotton.html

















