No es ninguna novedad que en estos momentos las cifras de desempleo son, mes a mes, más tristes y desesperanzadoras. A pesar de eso, frente al pesimismo, conviene explorar todas las herramientas disponibles para acceder a ofertas de trabajo, para que entregar el currículo en mano y realizar llamadas telefónicas no sean las únicas vías de búsqueda de empleo.
Internet, que ya ha aparecido en anteriores reportajes como un medio muy a tener en cuenta a la hora de mejorar las opciones profesionales, facilita la comunicación entre reclutadores de empleo y demandantes de trabajo gracias a portales que funcionan como unión entre empresas y futuros empleadores. Las más conocidas posiblemente sean Infojobs y LinkedIn, aunque la oferta de plataformas es mucho más amplia.
Es curioso que cada vez que en España se produce un cambio de gobierno, los vencedores se empeñen en reformar las políticas educativas de nuestro país. Como si, a través de la Educación, supuesto aparato crítico y liberador del individuo, se pudiera moldear a los futuros militantes de la ideología que en ese momento es dueña del Estado.
A pesar de que hemos dedicado varios reportajes a las redes sociales para emprendedores, hasta la fecha no hemos hablado del sector medioambiental, de los proyectos que persiguen la conservación del entorno y la búsqueda de maneras sostenibles de vivir.
Desde que la crisis económica zarandeara los cimientos de la industria del consumo allá por el 2007, los hábitos de los consumidores han cambiado, y mucho. Y es que frente a la presión económica, comenzaron a surgir iniciativas en las que se facilitaba el acceso a diversos recursos y servicios a través de prácticas centenarias como el trueque, el compartir e incluso la completa gratuidad. Estas nuevas prácticas de consumo gozaron desde su aparición de una gran acogida por parte de los usuarios; de esta forma y a través de Internet, empezaron a surgir plataformas y redes sociales que ofrecían una ventana abierta a la nueva “industria del compartir”. Este es el caso de Juan Manuel Sánchez, creador de Sindinero.org, sitio web que compila más de 600 enlaces que conectan a los usuarios con la autogestión y el intercambio muchas veces, sin dinero de por medio . “Sindinero surge en 2006. Yo estaba en el paro y al no contar con muchos ingresos, me dediqué a recopilar recursos gratuitos que me pudieran facilitar la vida”, explica el fundador de esta plataforma online cuyo objetivo es luchar contra el consumismo y ofrecer un modo de vida menos esclavizante y dependiente del dinero. La web recibe mas de 9 mil visitas diarias y, aunque la recesión económica no tuvo nada que ver en la gestación de este proyecto, Juan Manuel Sánchez reconoce que la crisis ha contribuido a que cada vez más usuarios recurran a Sindinero para solucionar sus problemas.
Uno de los puntos clave para convertir una idea en proyecto estable es realizar los contactos necesarios para lograr esa materialización. Con la extensión de Internet y el desarrollo de las redes sociales el establecimiento de estas relaciones es mucho más sencillo y eficaz.


Hace unas semanas dedicábamos un reportaje a los datos de la última encuesta de población activa que situaba en 5.273.600 la cifra de desempleados en España, lo que suponía una tasa de paro del 22’85%.
imágenes han sido noticia durante esta última semana por su dureza y su crueldad. Corresponden a la matanza de más de 200 elefantes en el Parque Nacional de Bouba Ndjida, en Camerún, denunciada por el gobernador de la región.
“Con 97 periodistas asesinados, 174 encarcelados y más de un millar de detenidos, 2011 ha sido uno de los años más duros que se recuerdan para la libertad de prensa en el mundo”. Este fue el diagnóstico de Reporteros sin Fronteras en la presentación este martes de su Informe Anual sobre la Libertad de Prensa en el mundo.
La configuración actual del mundo es resultado de la globalización que, a pesar de los movimientos que surgieron hace algunos años en su contra, ha acabado por implantarse de manera natural aunque agresiva en toda la zona occidental del planeta. Agresiva porque una de las consecuencias más directas ha sido la concentración del poder económico en unas pocas multinacionales. Esta lista la componen unas 200 empresas que controlan la mayor parte de la producción y que emplean un gran volumen de mano de obra. Con este control casi monopolístico sobre las economías mundiales se podría pensar que estas multinacionales tienen poder absoluto para actuar sin seguir las normas éticas y responsables de cualquier corporación. Sin embargo, los clientes tenemos una serie de mecanismos que nos aseguran que los productos que consumimos están elaborados siguiendo unos principios básicos de respeto a los empleados y su entorno. 
















